Uno de los desafíos de ciberseguridad más evidentes en el actual ecosistema tecnológico es el de la seguridad informática en dispositivos IoT. A medida que nos acercamos a una sociedad más interconectada y con más objetos smart conectados a la nube, crecen también los riesgos y se multiplican las vulnerabilidades a corregir.

El Internet de las Cosas o Internet of the Things (IoT) supone un avance tecnológico que está revolucionando por completo nuestra vida cotidiana. Cada vez más dispositivos están conectados a Internet. Hoy se pueden recolectar, almacenar, analizar y gestionar mayor cantidad de datos para proporcionar soluciones más eficaces a partir de la gestión y análisis masivo de datos y aplicaciones de inteligencia artificial.

Nada de eso sería posible si no dispusiéramos de dispositivos IoT, que facilitan la obtención y recolección de datos.

La educación, la sanidad, la industria del automóvil, los dispositivos móviles y una gran variedad de campos se están empezando a beneficiar de las ventajas del IoT. Sin embargo, este panorama también resulta muy atractivo para el ciberdelincuente, que ve en la proliferación de dispositivos y aplicaciones un gran aliciente para sus actividades.

En este artículo te mostraremos qué tipos de riesgos IoT podemos encontrar, algunas de las amenazas más significativas de la seguridad informática en IoT y por qué es importante hablar de ello en el sector IT.

Tipos de riesgos informáticos en la seguridad IoT

Los riesgos informáticos para la seguridad en IoT pueden ser de diversa naturaleza y producirse a diversos niveles.

  • Ataques informáticos: los ataques informáticos son las amenaza más comunes en un entorno cloud. Pueden ser ataques de denegación de servicio (D-DOS), propagación de malware en dispositivos IoT, exploits, ataques a la privacidad del usuario o incluso modificación de los componentes electrónicos del dispositivo.
  • Vulnerabilidades de software: otro de los grandes desafíos para la seguridad se encuentran en las propias vulnerabilidades de las aplicaciones y software IoT. Éstas deben permanecer actualizadas, analizarse, testearse y configurarse correctamente para prevenir problemas de seguridad, tanto en plataforma como en backend.
  • Intercepción de datos: las comunicaciones entre dispositivos IoT son otro de los niveles donde pueden producirse riesgos de ciberseguridad. Secuestros de sesión, o de protocolo de comunicación y la obtención de datos de red son algunas amenazas ante las que es imprescindible adoptar medidas de seguridad.
    A todo esto, hay que sumarle las medidas de seguridad informática preventiva que deben adoptarse ante amenazas externas, como desastres naturales y rotura del dispositivo, a fin de salvaguardar siempre la información del usuario.

 

¿Por qué los dispositivos IoT son un blanco atractivo para los ciberdelincuentes?

Uno de los mayores enemigos de la ciberseguridad es el exceso de confianza. Y es que los dispositivos IoT, independientemente de cuál sea su uso, complejidad o el grado de información que recojan del usuario, suponen un blanco atractivo para los ciberdelincuentes.

No debemos olvidar que los dispositivos del Internet de las Cosas recogen información privada sobre el comportamiento del usuario en determinadas áreas: financiera, sanitaria, educativa…

La posibilidad de acceso y manejo de los componentes físicos de un dispositivo IoT, como una cámara de seguridad o un micrófono, o información sensible en la nube, como nuestra ubicación física o nuestros movimientos, supone un gran riesgo para la privacidad de los datos o incluso la seguridad del usuario.

Cinco riesgos clave de la seguridad en dispositivos IoT

Toda empresa del sector IoT debe velar por la seguridad, privacidad y experiencia de los usuarios para que realmente podamos aprovechar los beneficios del Internet de las Cosas.

Veamos algunos de los principales desafíos, a una escala más concreta, que debemos trabajar para que dispositivos, interfaces, comunicaciones y personas puedan relacionarse de manera más segura

1. Desafío para la privacidad de los datos: el Internet de las cosas representa llevar a una escala mayor los mecanismos de recogida, almacenamiento y análisis de datos. Cada vez hay más dispositivos conectados a Internet y también hay más elementos que requieren de protección: el propio dispositivo, la red, la aplicación o la plataforma que utiliza.

2. Vulnerabilidades técnicas en la autenticación: en el IoT se trabaja con dispositivos de diversa naturaleza que estarán conectados a Internet y recopila datos del usuario en la nube a través de la propia herramienta. Uno de los restos es trabajar a fondo en los mecanismos de autenticación para asegurar la privacidad del usuario.

3. Factor humano: el Internet de las Cosas es un avance tecnológico relativamente nuevo. El desconocimiento de la seguridad en IoT, tanto por parte de empresas como de usuarios individuales, aumenta también los riesgos de ciberseguridad por la falta de experiencia y el factor humano.

4. Cifrado de datos: la transmisión de datos por medios no cifrados presenta un problema de seguridad importante. Tengamos en cuenta también la importancia que adquiere la seguridad de la red, ya que el IoT está enfocado generalmente a dispositivos móviles de diverso tipo y predominan sobre todo las redes inalámbricas.

5. Sistema complejo: cuantos más dispositivos, personas, interacciones e interfaces, aumenta también el riesgo para la seguridad de los datos. Significa que hay más variedad y diversidad en el sistema, por lo que también aumenta el desafío de gestionar todos los puntos de la red para maximizar la seguridad.

Estos son sólo algunos de los desafíos que supone la extensión de los dispositivos IoT y las aplicaciones en la nube y sus riesgos para la seguridad.

Entonces: ¿cómo enfrentarse a las amenazas informáticas en dispositivos IoT?

El Internet de las Cosas nos facilita la vida cotidiana en multitud de ámbitos; nos ayuda a obtener información que antes nadie recogía, almacenarla, analizar, elaborar predicciones y sugerirnos estrategias y técnicas en tiempo real que pueden hacer que nuestras decisiones sean más eficaces y nos ayuden a conseguir un objetivo.

En este sentido, la existencia de dispositivos capaces de recolectar cada vez más información, así como el uso de la nube para la gestión masiva de datos, proporcionan un beneficio para la sociedad de dimensiones todavía desconocidas.

Las tecnologías de IoT están transformando el mundo actualmente y lo seguirán haciendo en los próximos años. Sin embargo, los riesgos y amenazas que hemos ido mencionando plantean sin duda un desafío para las empresas en el sector del Internet of the Things que quieran proporcionar un servicio eficaz, seguro y limpio que asegure los datos del usuario.

Desde Abinsula trabajamos en la seguridad IoT para proporcionar a las compañías en el sector IT todas las garantías de confianza en seguridad informática y resolver problemas y desafíos derivados de los más modernos dispositivos y aplicaciones inteligentes que hoy se pueden encontrar en el mercado.